El Papa León XIV pidió a la Iglesia francesa que sea “una casa abierta” y que “acoja a quien está lejos” y “al extranjero”, en su discurso tras celebrar las vísperas con el clero del país en la Catedral de Notre Dame de París, durante su primer día de visita a Francia.
El Papa llegó a la catedral parisina en papamóvil por las calles del centro de París desde la sede de la Unesco, en un recorrido en el que se congregaron cerca de 300.000 personas para poder verlo.
En su discurso, admiró la restauración de la catedral de Notre Dame tras el incendio de 2019, que definió como un suceso “que no afectó solo a los católicos, sino a toda la sociedad”, porque la catedral representa una parte de la historia y de la identidad cultural de Francia. El papa Francisco fue invitado a su inauguración en 2024, pero decidió no participar.



