Las Empresas Promotoras de Salud, EPS, con corte al 30 de septiembre del año
pasado, deben a la red hospitalaria de Antioquia ocho billones de pesos, ante lo
cual la Secretaría de Salud e Inclusión Social del departamento lanzó una alerta
sobre la grave situación por la que atraviesan los centros asistenciales, pues se
corre el riesgo de que tengan que suspender algunos servicios a los pacientes.
La secretaria de Salud e Inclusión Social, Marta Cecilia Ramírez Orrego, calificó la
situación de delicada y explicó que, de la deuda global, seis billones de pesos
corresponden a la red privada y dos billones de pesos a la pública. Las principales
deudoras son las EPS intervenidas por el gobierno nacional, como son la Nueva
EPS, Savia Salud y Coosalud, que en conjunto adeudan 4.9 billones de pesos al
sistema público y privado.
“Los efectos ya son visibles en la operación del sistema: la ocupación de los
servicios de urgencias supera el 100% en todo el departamento, un 110% en el
Valle de Aburrá y 108% en el resto de Antioquia, mientras que el cierre de
servicios de salud ha aumentado de forma preocupante: 877 en 2025
representados en camas hospitalarias, parte de las urgencias, algunos quirófanos,
entre otros”, expresó la Secretaria de Salud, situación que también llegó a los
Bancos de Sangre, a los cuales se les adeudan 26.000 millones de pesos.



